En ninguna de mis fotos de dailybooth salgo sonriendo, en el 40%* salgo con mis gafas rojas de sol, el 80% fueron tomadas en noches de insomnio y en el 100% de las ocasiones no tenía nada mejor que hacer. O eso creía yo.
PD: Quiero que lleguen ya los días de frío y sol -estar con el flexo y el aire acondicionado no es lo mismo-. Vamos, vamos, vamos, que lleguen ya.
Y fue un Martes, pasadas las cinco de la madrugada, mientras me chupaba un dedo justo después de comerme un corazón de melocotón de gominola, cuando, presa del insomnio, recordé que aún no había empezado a usar mi cuenta dailybooth.